lunes, 17 de septiembre de 2007

"Cacharpaya de Chuquicamata"

Como gran pueblo de esta tierra creciste y nosotros crecimos contigo, tu descubrimiento gracias al gran cóndor mallku y la nobleza de nuestra tierra indígena hicieron de ti una "Gran tierra de Indios", los Atacameños fueron los primeros en conocer tus riquezas, grandes batallas se desarrollaron en tus tierras entre Aymaras y Quechuas, piedra roja trabajada por vez primera por los Atacamas, lanzas y puntas de flechas fueron las primeras creaciones de tus entrañas, gran interés de los pueblos originarios levantaste, te llamaron "Chuqui - Kahur", tan importante fuiste que inadvertida quedaste, a oídos del Inca llegaste y el guerrero Tupac - Yupanqui en mas de alguna oportunidad alojaste y por el fuiste llamada "Chuqui - Kamac".

Este cerro que la Pachamama ha enriquecido y que fue límite de los indios “chucos”, del cual tu nombre tiene tantos significados ligados a las raíces del altiplano, creciste, criaste y viviste en plena armonía con el hombre.

Llegada la época de la Colonia los ya pobladores de nuestro país te han llamado derechamente “Chuquicamata”, gran productora de cobre llegaste a ser por mano del hombre y ayudada por la tecnología que fue evolucionando hasta nuestros tiempos. Invasores de otros países para ellos te quisieron siendo la mano del chileno la forjadora de esta riqueza, es increíble como llegaste a crecer y hasta mas de 20.000 personas llegaste a cobijar en tu seno de trabajo, grandes hombres criaste, hombres forjados en cobre que descansan en sus mujeres de acero, de duro trabajo sustento para el largo de esta tierra crecida en sufrimiento, hidalguía, fortaleza indígena y patriotismo,

Que frondosos años tuviste, mas grande que tu hermana Calama llegaste a ser, esta tierra de sol, cobre y viento, por años grandes poblaciones crecieron en tus cerros, vida urbana en una “ciudad – campamento” añorada por muchos y escudriñada por pocos que querían estar, pero por la lejanía solamente en la retina de sus ojos han de quedar, ahora mueres poco a poco, el crecimiento de tu yacimiento fructífero y la mano del hombre empieza a enterrar años de historias, de leyendas, de vivencias de niño, de dolor, de amor, de juegos, y de trabajo, tu gente a la gran ciudad han bajado ya y las casas que los vieron crecer de a poco han ido desapareciendo bajo el polvo y los escombros que alguna vez una gran ciudad llego a ser.

Chuquicamata, gran ciudadela llorada y guardada en el corazón de los hombres que nacieron en ti, ellos te despiden deseando como en un cuento de hadas vuelvas a abrir tus puertas y nacer en gozo de los que alguna vez maduraron en ti.

Pedro Araya Contreras.

1 comentario:

Carolina dijo...

Interesante articulo...
Que ha pasado que no has publicado nada en tanto tiempo?
Dele la fuerza del Norte!!!!
Besos